No tapes tus ideas

Nico Gentile

No tapes tus ideas

Quizás lo que estoy por contar me pasó porque, desde chico, ya era nerd.

Recuerdo en la primaria cuando, en momento de pruebas o exámenes, era muy normal ver -y admito haberlo hecho- personas escribiendo con un brazo y con el otro rodeando –lo más cercano a 360 grados- con su brazo para tapar lo que estaban escribiendo, incluso encorvar sus espaldas (Poniendo en riesgo la salud de su columna) con tal de lograr que ningún externo (estudiante o docente) mirara su hoja.

Esto lo hacíamos probablemente por la vergüenza de que quien evalúa mire tus respuestas incompletas o incorrectas pero por otro lado para que tus compañeros/as NO te copien.

Sin embargo ese concepto que tenemos (y un poco nos forman) en que las ideas hay que guardarlas -ni hablar en un entorno laboral en donde nos pagan o somos festejados por ideas- solo nos lleva a la incapacidad de generar propuestas construidas, de mayor valor. 

Esta actitud solemos replicarlas en muchas esferas muchos años después. Ya no en hojas de examen pero si en ideas, modelos de negocio, soluciones creativas, metodologías conocidas, etc. que resguardamos como si lo que supiésemos fuese un secreto de estado, uno de los archivos de los expedientes x o, peor aún, los códigos de ojivas nucleares y, la verdad, seguramente no estábamos presentando nada nuevo al mundo.

Sin embargo ese concepto que tenemos -y un poco nos forman- en que las ideas hay que guardarlas -ni hablar en un entorno laboral en donde nos pagan o somos festejados por ideas- solo nos lleva a la incapacidad de generar propuestas construidas, de mayor valor.

Es como si las ideas que “creamos” –ya voy a volver sobre este punto- fuesen un recurso limitado, entonces restringimos la “salida” de ideas, para el momento exacto cuando esté totalmente masticada, cuando creamos que “maduro” y esta lista para conocer al mundo y sorprender a todos/as.

El ejercicio de creación de ideas -como cualquier ejercicio- mejora con la práctica.

Con lo cual lo que deberíamos estar haciendo es liberando, compartiendo, mostrando todo el tiempo las ideas que se nos cruzan.

“Si vivimos con el miedo de “nos van a robar la idea” vamos a estar constantemente viviendo de nuestras reservas.” – Paul Arden

Además de ello, difícilmente una idea sea NUESTRA idea. Seguro fueron enlaces de otras ideas, prácticas o experiencias que tuvimos con terceros, colectivamente. Con lo cual no sos dueño/a de ideas, las ideas son de código abierto. Las construimos en conjunto.

Creo que una manera más correcta de pensar las ideas son como algo que está en el ambiente, flotando. Lo que verdaderamente tenemos que hacer es formarnos para tener la cabeza lo suficientemente abierta y atenta para enmarcarlas y darles vida.

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